Reverenciada y ridiculizada respectivamente, Fortuna, diosa inconstante de suerte, y Muerte, la entidad cruel que marca el fin de la existencia, son la base de la mitología y los cuentos de la gente gitana. A pesar de sus diferencias obvias, Fortuna y Muerte sirven para la misma función en la mitología Sarista, al ser ambas representantes de la oportunidad, de la fortuna, y de la desgracia, elementos obsesivos de los Sarista, lo que evidencia su amor por el juego y las apuestas.
Doctrina
En los cuentos de algunas familias Sarista, se dice que Fortuna creó el mundo para el pueblo Sarista, aunque esto se utiliza principalmente para justificar sus inclinaciones más rateriles. Otras familias Sarista apoyan que Silvanus era una vez una tierra baldía, árida, antes de que Fortuna volteara la tierra, insuflando la vida en ella, y cediendosela a los Saristas, sus hijos. De cualquier manera, los Sarista asignan a Fortuna el papel de Creador, aunque solo sea porque todo ocurre por casualidad.
Fortuna, representada en las historias Sarista como encantadora pero inconstante, se dice que sonríe y desaprueba a los Sarista con igual medida, bendiciendolos con las experiencias adquiridas de fortunas cambiantes, y asegurando que se aprovechen de la buena fortuna cuando aparece. Aunque afirman que es mejor moverse cuándo la Fortuna frunce el ceño, consideran la mala suerte como valiosa, pues les hace apreciar mejor los buenos tiempos.
Por supuesto, los Sarista creen un reto importante y beneficioso tratar de ‘modificar’ la mala fortuna tanto como posible, agregando un poco de sal al juego de la vida en el proceso. De ninguna manera queda esto mejor reflejado que en su burla juguetona de la Muerte. La Muerte se representa como un tonto hilarante y torpe, inevitable sólo porque sus fortunas cambian bajo la mirada de Fortuna. Estafar a la Muerte les demuestra que están sinceramente vivos, demuestra una apreciación profunda por la vida, y muestra una falta de temor hacia lo inevitable. Mientras los otros pueden temer la Muerte, el Sarista no lo hace, y cuando por fin el zoquete torpe los alcanza, ellos le muestran su desafío siendo enterrados en vertical, ataviados con el más brillante de colores.
SIMBOLISMO
Fortuna a menudo se asocia con Talisandre, la luna de plata, así como las monedas de plata, mientras la Muerte a menudo se asocia con Zar, la luna negra, aunque los Sarista no tengan símbolos específicos para ninguno de ellos.
ADORACION
Días Santos: Célebres por sus muchas festividades, la tendencia de los Sarista al jolgorio aumenta durante el mes de Talisandre segun la luna de plata, la cara de Fortuna, sonríe sobre su pueblo. Pese a esto, las fiestas Sarista llegan a ser aún más frecuentes y bulliciosas durante el mes de Zar, cuando la cara de la Muerte mira con ceño hacia abajo, pues los Sarista se ven arrastrados aún más a demostrar su amor por la vida, y su desprecio por el Inevitable.
Templos: No hay verdaderos templos ni capillas a Fortuna, que se dice que existe dentro de cualquier asunto fortuito. Sin embargo, un puñado de familias pequeñas Sarista, muy probablemente influidos por sus primos Dhuna, hacen peregrinación en el comienzo de Talisandre, para visitar las Piedras de Laerna, varias antiguas piedras rúnicas de 10 pies de alto, dispuestas en triángulo y cuyo vértice apunta hacia el Océano Azul en el oeste, y allí narran cuentos en honor a Fortuna y hacen burla de la Muerte.
Santos e Iluminados
No hay santos ni iluminados verdaderos entre los Sarista, aunque el especialmente afortunado se dice que está favorecido por Fortuna, y le es concedido algún respeto como resultado, aunque rara vez duradero, pues los Sarista saben de sobra que los favores de la diosa son generalmente caprichosos.
