octubre 14, 2010 por nenon

Los Kasmiranos son bajitos y enjutos, con facciones extrañas y arrugadas. Se visten con capas y capuchas, túnicas amplias y babuchas o pantuflas, vestimenta bien adaptada al clima extremo en el que viven.
Originariamente un pueblo nómada desplazado por el Gran Desastre, los Kasmiranos son un pueblo rico, aunque cómo consiguieron su riqueza es un misterio; algunos dicen que fueron socios de los Djaffir. Establecieron asentamientos en el desierto de Kasmir alrededor del segundo siglo.
Los Kasmiranos viven en torres de piedra sin ventanas, con la puerta cerrada y asegurada con cerraduras para protegerse de los ladrones. Usan tubos espía para vigilar los alrededores antes de permitir a cualquier visitante entrar en casa. Se alimentan con una dieta a base de un tosco pan negro, el fruto de la palmera del desierto, un tipo de queso duro de erd llamado kasmara y abundantes copas de hirviente mochan. Las familias kasmiranas se aislan por naturaleza y sospechan de los foráneos. Sólo los miembros de la misma familia y clan son dignos de confianza. El linaje de los Kasmiranos es evidente en su nombre, que sirve como referencia individual (ver Idioma). Se pueden dar empresas cooperativas con otras familias, pero esto conlleva normalmente largas negociaciones. Los Kasmiranos se casan a edad tardía, y nunca se divorcian. No se permite ningun matrimonio sin el consentimiento de ambas familias. El marido es el cabeza nominal de la casa, aunque si la esposa gana más dinero que él puede llegar a superarlo en influencia. Los hijos son criados por los padres hasta la edad de tres años, momento en que son enviados a una escuela gremial para que aprendan un oficio.
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